Características, atributos y elementos esenciales para su creación
Un elemento esencial para la inserción laboral es la construcción de un currículum. Pero conviene conocer sus peculiaridades para elegir, según tu experiencia profesional, cuál te beneficia y qué información necesitas para integrarlo.
El C.V. es fundamental en la búsqueda de empleo. Su formato y su contenido han evolucionado para incluir habilidades, formación académica, certificaciones y referencias.
La tecnología transformó la forma de presentarlo: hoy hay plantillas en línea que facilitan su creación — y que también lo vuelven indistinguible del de todos los demás.
Este documento es crucial, y su dificultad está en saber qué debe incluirse y qué debe destacarse.
Cuando lo redactes, ten en cuenta que quien lo evalúe tendrá muchos más prospectos que revisar al mismo tiempo. Así que debe ser:
Cumplir con lo anterior es fundamental para un diseñador gráfico: además de demostrar su experiencia profesional, tiene que ser capaz de mostrar su dominio del diseño al presentar su propio currículum.
Es el único documento donde el candidato es a la vez el cliente, el problema y la solución.
Doce datos sobre la mesa. Pulsa cada uno para ver si va y por qué.
«Currículum vitae» viene del latín y se traduce así. El documento sintetiza la trayectoria profesional y académica de una persona.
Registrar habilidades es costumbre antigua, pero se atribuye a Leonardo da Vinci el primer CV: en 1482 escribió a Ludovico Sforza, duque de Milán, describiendo sus capacidades y proyectos para conseguir empleo.
Como diseñadores sabemos que una misma información puede organizarse de formas diferentes. Con el CV pasa lo mismo: según cómo la ordenes, estarás dando más importancia a unos aspectos que a otros.
Puedes primar la experiencia más reciente, los cursos y las carreras, o destacar tus logros. Todo depende de qué quieres que resalte.
Manda el tiempo
Mandan los temas
Temas y, dentro, tiempo
Elige la situación que más se parezca a la tuya. A partir de lo que respondas podrás enfocarte en un tipo de C.V.
Elige una situación de la izquierda.
Organiza la información en el tiempo, de los logros más antiguos a los más recientes. Permite conocer la evolución ascendente de tu carrera, aunque no siempre facilite el objetivo de cualquier CV: conseguir una entrevista.
También puede presentarse en orden inverso, destacando primero lo último. Es menos tradicional, pero cada vez lo prefieren más empresas.
Pone de relieve la estabilidad y la evolución ascendente: la promoción, el aumento de tareas, las subidas en la escala profesional.
Pero deja entrever los periodos de inactividad y los cambios frecuentes de trabajo, y obliga a rellenar huecos con información que no importa.
Elígelo si tienes buena experiencia, no has cambiado demasiado de trabajo, o te conviene destacar alguna empresa reconocida.
A diferencia del cronológico, distribuye la información por temas. Da un conocimiento rápido de tu formación y tu experiencia en un ámbito determinado.
Al no seguir una progresión en el tiempo, permite destacar habilidades y logros, difuminando lo no deseado: errores de recorrido, periodos de paro, cambios frecuentes sin promoción.
Excelente para diseñadores que han desarrollado habilidades en distintas subáreas y no necesariamente han tenido un empleo fijo, sino que se dedican al ejercicio libre de la profesión.
Elígelo si llevas tiempo sin trabajar, si acabas de terminar la carrera, si cambias con frecuencia de puesto — o si quieres que tu CV sea más visual.
Es el más completo de los tres modelos y, por eso mismo, el más complejo de elaborar. Necesitarás pericia y experiencia real que contar.
Es una mezcla de los dos anteriores: parte siempre del modelo temático, organizando por áreas profesionales, para llegar después a la organización en el tiempo.
Por la cantidad de información que carga, pide una extensión más amplia y el uso eficiente de iconografía y de elementos infográficos que sostengan su estructura visual.
Sin esa estructura, el mixto se lee como dos currículums pegados.
Mariana Ruiz, diseñadora: cuatro trabajos, tres áreas de dominio y dos periodos sin empleo. Cambia el formato y mira qué queda fuera.
Ningún formato miente. Cada uno elige qué mira primero quien lo lee — y por lo tanto qué deja en penumbra.
Redactado de forma sencilla, ocupa una sola página tamaño carta y refleja con claridad contacto, datos personales, formación, experiencia, habilidades, aptitudes e idiomas.
Incluye objetivos alcanzados y responsabilidades cumplidas. No es común que lleve intereses personales: quitan espacio a lo importante.
Redactado en orden cronológico, incluye fechas, datos extra, contactos y descripciones de responsabilidades, actividades y proyectos.
No por eso lleva preescolar ni proyectos fallidos: lleva congresos, publicaciones, tesis dirigidas, docencia, investigación, estancias e intercambios.
Hoja membretada, libre extensión
Hoja membretada, dos páginas máximo
El límite de páginas decide qué apartados caben.
No hay respuesta correcta: marca lo que ya tienes reunido. Lo que quede sin marcar es tu lista de tareas al salir de aquí. Se guarda en este navegador.
Dominio de idiomas
Manejo de programas de cómputo
Pensamiento crítico
Capacidad de soluciones
Habilidades financieras y presupuestarias
Habilidades blandas y de comunicación
Organización efectiva
Cuatro formas que ya se usan en reclutamiento. Pulsa cada tarjeta para ver el detalle y para quién se recomienda.
Imágenes. Mockups y plantillas de Envato Elements bajo licencia. Autorretrato y manuscrito de Leonardo da Vinci, dominio público. El currículum plegable de la lámina 16 es obra de Gary Corr (garycorr.co.uk) y se reproduce como ejemplo, con crédito.
Esta presentación está pensada para pantalla horizontal.
El C.V. profesional · características, atributos y elementos esenciales